Es esa hora de la tarde
donde los colores resplandecen en toda su desnudez,
esos pocos minutos trascendentes
donde es más fácil creer que tengo un alma.
Decime: ¿También ves este momento,
esta luz naranja retumbando en las paredes,
estos pájaros de fuego despertándome la piel?
El grito rosado del ocaso
le está haciendo el amor al mundo.
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